sábado, 28 de mayo de 2011

Mi confrontación con la Docencia.

Mi confrontación con la Docencia
Saludos y Buen día a todos compañeros:
En primer lugar me es grato compartir con todos ustedes una visión general de lo que ha sido mi quehacer  docente en el Nivel Medio superior, por tal motivo empezaré comentando que un servidor  no soy profesor de carrera, la profesión que estudie es la de Lic. en Informática, cursada de 1992 a 1997 en el Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITCH), en septiembre del año 2001 por invitación de un Amigo ingrese por exámen de oposición a impartir clases en Conalep 134 de Tixtla Guerrero, en la materia de Configuración de Redes la cual quedo vacante, desde ese entonces a la fecha desarrollo mis actividades docentes en la misma escuela además de trabajar en la Universidad Autónoma de Guerrero impartiendo las materias de Computación I y II, en la de la Unidad Académica No. 29 de la misma Universidad.
Mis inicios como docente como ya lo manifesté se dieron por mera casualidad, siendo honesto  eso  representó un reto muy importante y difícil para un servidor, en el que me he  dado cuenta que la tarea no ha sido nada sencilla. La primer experiencia con que se inicia  mi aventura de ser maestro, sin duda se remonta  al el primer día en que me presentaron como maestro de grupo, sin duda alguna fue esta una sensación extraña al  observar a los estudiantes y el poder dirigirme hacia ellos por primera vez era bastante halagador pero al mismo tiempo comprometedor, el hablar sin cometer errores y vencer el medio fue el reto más importante.
En ese entonces era todo desconocido para mí, ni siquiera concebía la importancia de generar un ambiente de acercamiento con los muchachos, de conocerlos quienes eran, cuáles eran sus necesidades y expectativas, solo recuerdo que fue una presentación brevísima entre ellos y yo.
Inicie mi clase como un simple orador que transmitiera un discurso sin tener un intercambio de ideas y todo gracias a que en ese entonces todavía no cruzaba por mi mente la misión y la responsabilidad que tenía como docente. Algo de lo que pude constatar y que me permitió modificar mi desenvolvimiento fue sin duda el aprendizaje que los mismos jóvenes nos transmiten, con sus comentarios, gestos, su indiferencia y su falta de interés a la clase.
Con el paso del tiempo poco a poco fui descifrando como debía ser la práctica docente en el aula y con el apoyo de un compañero de la institución conocí el manejo de los programas de estudio, la elaboración de la planeación semestral  y planes de clase.
Esto ayudo a orientarme enormemente, ya que los programas de estudio que maneja el Conalep de verdad que le indican a uno que es lo que se sugiere que un docente haga en el aula.
Estos mismos hoy en día han servido de modelo para la instauración de la Educación basada en Competencias. En este sentido, si quiero reconocer que el sistema Conalep sin duda se ha preocupado siempre por la calidad de la educación tal y como lo establece su lema, ya que al término de cada semestre siempre se nos han impartido cursos de actualización y preparación académica entre los que puedo mencionar los siguientes: “Teorías del Aprendizaje”, “Desarrollo de habilidades  Didácticas” y “Estrategias  de Aprendizaje” esto ha dado como resultado que un servidor tenga una percepción muy distinta de la docencia comparada con la que tenía en un principio.
Todo esto sin duda significó y sigue significando un reto continuo que al mismo tiempo requiere de un esfuerzo significativo y un compromiso leal sin mezquindades, el cual me ha concedido la oportunidad de darme cuenta de la gran tarea que tengo al ser docente y sobre todo de la responsabilidad que existe para preparar mejor a  los jóvenes.
De forma persistente he picado piedra en forma individual  y colectiva mediante el intercambio de experiencias con demás compañeros que ya tenían más experiencia que yo dentro de la docencia, eso me hizo adquirir un dominio y una comprensión más amplia de mi función docente, con lo cual se fueron  afianzando mis lazos de unión  y de interés  en la preparación de mis alumnos, lo que considero bastante importantísimo ya que el intercambio de experiencias permite conocer de forma más amplia las necesidades y expectativas  tanto de uno mismo como la de los  demás en este caso la de mis alumnos, estableciendo para ello la empatía, asertividad y comunicación.
Actualmente no puedo decir que soy un experto en la docencia, ya que el individuo nunca deja de aprender, pero si he de manifestar que  he perfeccionado, modificado y mejorado en mucho mi práctica docente y he sido capaz de vencer mis miedos, de  lo cual me siento muy orgulloso y satisfecho.
Algo que me satisface mucho y me pone contento es poder ver cómo año con año generaciones de estudiantes egresan y a pesar de ello algunos vuelven a la escuela en primer lugar a saludarme y en varias ocasiones a pedirme consejos sobre propuestas de trabajo y asesorías en algunos temas o tareas de sus carreras referentes a mi área, con algunos mantenemos contacto por Internet ya que salieron del estado y con un gran alegría agradecen por el trabajo realizado con ellos en sus clases y creo que esa es la mejor recompensa.
Lo que me decepciona mucho es ver que todavía existen muchos compañeros que con el afán de cubrir la mayor carga académica posible se les asignan materias que no corresponden a su perfil lo que representa  un engaño puro para los alumnos.
Estoy muy contento de poder desempeñarme en esta profesión tan noble que nos permite aprender continuamente, estoy seguro de transitar por la ruta correcta y sobre todo consciente de la responsabilidad y el compromiso que esto representa. Los felicito a todos y espero con atención sus comentarios y sugerencias.
En lo personal creo que un servidor si he aplicado algunos de los consejos que expone José M. Esteve, ya que en un principio yo era un tanto autoritario tal vez para disfrazar mis miedos y mi inexperiencia, hoy he retomado el consejo que se manifiesta en la lectura ser un maestro de humanidad, estar abierto al dialogo a las sugerencias y a los consensos de trabajo en el grupo.
Por el lado de los procesos de comunicación que un problema que me caracterizo fue el del el volumen y tono de la voz al estar explicando la clase, lo cual en ocasiones generaba un ambiente de desconfianza en los alumnos el cual poco a poco he ido superando.
Por lo que respecta a la disciplina, siempre me ha gustado llegar a establecer al inicio de cada curso de manera abierta y democrática, los compromisos y reglas que nos guiaran a la consecución de nuestros propósitos y objetivos tanto de un servidor pero principalmente de mis alumnos, los cuales siempre han sido emanados por acuerdos entre mis alumnos y yo, teniendo estos como principales características la flexibilidad, el compromiso y al mismo tiempo la adaptabilidad según las circunstancias.
En  cuanto a la impartición de los contenidos creo que al principio tuve muchos problemas ya que no sabía cómo iniciar  a dar mi clase, sin embargo esta fue mi preocupación más grande y sobre la cual he trabajado más, para mejorar mi práctica, ya que esto depende mucho la satisfacción y decepción de nuestros alumnos, porque creo para ser buen profesor no implica manejar un gran cantidad de información, sino distinguir cómo emplear lo que se sabe, cómo acceder o cómo manejar esa información y cómo aprender más.
Este enorme reto espera de mi ser un profesor que transite como una persona con valores, creencias, y una cultura y compromiso definidos que permitan desempeñarme en el aula, de forma dinámica y contextualizada, donde alumno y yo como profesor organicemos y construyamos el aprendizaje y la enseñanza en forma significativa.
Román Gómez Soberanis. 



2 comentarios:

  1. Compañero Román:

    Rescato de tu texto la reflexión sobre el proceso que te ha llevado a ser lo que eres, así como la honestidad en cuanto a las debilidades que te han llevado a superarte. Concuerdo contigo en muchas experiencias y desacuerdos hacia los compañeros maestros. Al igual que tu, valoro las grandiosas aportaciones que Conalep ha hecho en nuestras vidas y en nuestra formación profesional.
    Felicidades por tu trabajo y deseo que tu reto se logre todos los días de tu valioso ejercicio docente.

    Ma. Guadalupe Gómez Rojas

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  2. Al leer tu escrito titulado “Mi confrontación con la Docencia” pude identificarme contigo cuando hablas de tus inicios como maestro , pues al igual que tú soy profesionista sin formación docente, obviamente, en un inicio cuesta más trabajo, pues no se tiene la experiencia, sin embargo esta se va adquiriendo a través del tiempo y del trabajo con dedicación. Sin duda el apoyo que brinda Conalep es muy significativo y de mucha utilidad.
    Continúa con tu vocación y te felicito por tu blog.
    Adriana Ivete Gómez Rosas

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